Qué hacer con el silencio cuando la cabeza estalla, cómo parar la impotencia de no poder hacer nada. Porque querer matar a tus hijos, es para que duela años la sangre. Ayer por no querer a la patria, y ahora por quererla demasiado. Leyes viejas más genocidas, mal presagio para la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario