Te invito a fluir y a dejarte llevar. Soltate. No te escondas. Aceptate y amate, así como sos -fugaz, cachetona sonriente, ojos puñalada de tarro, que se emociona y llora por todo, intuitiva, tímida, que teme decir algo que pueda herir, que teme a las confrontaciones, que por momentos largos deja de pensar en sí misma para pensar en los otros... Y la pura verdad es que si dejo de pensar en mí me descuido y no puedo estar bien con los que me rodean. Si acaso me amase... otro camino se abriría frente a mí, posibilidades infinitas. Cerraría los ojos y -casi puedo asegurarlo- sería capaz de volar. Por eso...
¡Volemos!





