miércoles, 20 de mayo de 2015

Principios de libertad

Afortunada. Sólo es necesario darte cuenta de este simple hecho para empezar a flotar. Para sentir que kilos y kilos de cadenas cayeron al suelo desparramadas, con fuerza y ruido. Para empezar a sentir los principios de libertad. Para empezar a elegir. Elegir ser felíz. 
¿Cómo? -preguntarás... Simplemente dos palabras: pasos chiquitos. Con pasos chiquitos, enfocando tus ganas, esfuerzos y energía en esos pasos chiquitos se llega a cualquier meta. Despejando tu mente de "posibles futuros inciertos" y concentrandote en el "ahora". 
Necesité llantos a mares, dolor, sortear obstáculos y cuatro palabras para despertar. Quiero compartirlas con vos. Quizás no creas en eso. No importa. Hacelo para vos y vas a ver todo con otros ojos. Mi mejor amiga me dijo: "Dios nunca te abandona". -Sonrío al releerlas.- Te lo dije, cuatro simples palabras. 
Esa noche, sólo cerré los ojos y empecé a hablarle. Me dí cuenta de lo afortunada que he sido y que soy y sólo le dije "Gracias". Y empecé a enumerar todas las cosas por las que estaba agradecida. Fueron y son muchas. Y al mismo tiempo le pedí algo. Que no me abandone y que siga conmigo siempre. No lo ví, pero en mi corazón sentí que me sonreía. Y también pude hablar con ella. Mi mamá. Sí... mami. 
Así que como verás, cuatro simples palabras reencontraron tres corazones y le dieron "Principios de libertad" a mi alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario